domingo, 27 de noviembre de 2016

Mis hermanas de vida

Si bien no hay un curso en el colegio de cómo vivir  a plenitud, la mejor clase al respecto, la obtuve en la secundaria con un par de chicas un tanto serias a simple vista pero divertidas y también bastante diferentes a mi, con las que aprendí temas que no requerían de cuadernos ni libretas...pero que se guardan en la memoria y el corazón.

Estas chanconas, perdón chicas, son un regalo del destino sin moño ni listón... son mis hermanas de vida.

Las tres  con diferentes profesiones, diferentes sueños, diferentes vidas y diferentes gustos y aun así parecidas en  esencia, somos ,...pienso que somos como los vinos, de diferentes colores,  aromas e intensidades que los hacen únicos, pero buenísimos al final.

La inge, la doc y yo hemos crecido juntas,   nuestra amistad se ha ido consolidando con el tiempo y madurando con las experiencias de vida.  Nuestros viernes y  sábados de noche (algunos) son momentos de terapia femenina liberadora, de sintonia con las otras, no hay nada que un buen vino (a veces ron) y harto Chis triz compartidos no curen! no es cierto Inge??? Cuántas noches de tertulia, de filosofía femenina, de análisis sobre la crisis de nuestra generación, de confesiones, de carcajadas locas ...hasta que la panza duela, tiradas en la alfombra llorando de alegría!!!

En situaciones complicadas, hemos hecho de Kleenex bien resistente, absorbiendo decepciones y secando tristezas.  Nos hemos apoyado fielmente a travès de silencios compartidos, con muchos abrazos fuertes, sacudidas con ambas manos, y carajeadas para entender mejor que el mundo no se acaba porque nos topamos con un fulano acomplejado incapaz de ser valiente para amar.  Si el momento es de una, el momento es de las tres.  Porque nada es mas en serio que nosotras mismas. Porque nuestra amistad es a prueba de crisis de base 3, 4 ,5 y hasta el infinito, a prueba de corazones rotos, a prueba de malos tiempos, a prueba de gente falsa, a prueba de locas  hipócritas, a prueba de todo lo que nos hace infelices.

Ninguna medicina ayuda a curar cicatrices como estas maravillosas hermanas de vida que tengo el privilegio de presumir.  El mejor remedio es aprender de la mano que; en esta vida, todo pasa, que se deja ir con el viento, que se perdona por nuestro propio bien y se supera con dignidad y aun cuando no es fácil el proceso, se hace mas sencillo si estamos las tres cerca.
(Y mas aún si dicen que me parezco a Thalia en el video con Maluma!!! uffff, que mamacita me siento!!!!  Ahora me miro en el espejo y se que lo único que me falta es la voz de la Sra. Mottola ja ja ja ja!!!)

Chicas, ustedes son mis personas estrellas, porque brillan en mi vida!
Por eso les digo: siempre por  nosotras, siempre por ustedes, siempre por las tres. Salud! Las amo!
(Este post se los debía hace tiempo)

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